Las organizaciones pequeñas a menudo permiten a sus ISP administrar el DNS por ellos. Aunque configurar sus propios servidores tiene ventajas. Le da el control total sobre qué sistemas alojan los servicios públicos (por ejemplo, servicios Web o correo electrónico), y poner DNS en su infraestructura permite mayor escalabílidad: puede añadir servidores según se vaya necesitando e incluso balancear la carga entre ellos. Esto se convierte en importante si posee y opera en varios dominios activos o en servicios internos de autentificación. También tiene más control a la hora de mantener los nombres actualizados. Resumiendo, es valioso controlar su propios DNS en el panorama actual, en lugar de tener a alguien que lo haga.
Muchas empresas han migrado a la Web sus principales procesos de negocio. En lugar de reemplazar los sistemas existentes, prefieren ofrecer sus aplicaciones a través de interfaces Web novedosas. Lo consiguen usando sistema basados en Web capaces de conectar sistemas heterogéneos. Los departamentos de tecnologías de la información usan servidores de aplicaciones como JBoss (propiedad de Red Hat) Webshpere de IBM o BEA WebLogic en segundo plano y otros productos para la presentación. En cada caso, DNS es una parte integrante de los sistemas basados en Web, porque dichos sistemas usan servidores de directorios para comunicarse.
DNS también ocupa un lugar importtinte en áreas emergentes como la de los servicios Web y la Internet ejecutable, donde la gente puede usar aplicaciones ofrecidas por Google, Yahoo y otros. Resolver las direcciones IP de forma rápida y segura es importante para el éxito de estos productos en Internet y en empresas. Por tanto, considere la configuración y la gestión de DNS como uno de los conocimientos más importantes de la administración de sistemas que puede poseer.
¿Por qué podría necesitar un administrador de sistema gestionar sus propios servidores DNS? Usted debe ofrecer las direcciones de dos o más servidores de su dominio al registrador (por lo menos dos, para garantizar que alguno de los dos funcione cuando alguien solicite un nombre). Debe gestionar los nombres de dominio de los sistemas que van a ser públicos: los servidores Web, los servidores de correo, etc. A medida que aprenda DNS, se irá dando cuenta de que es muy intuitivo. Muchas veces la jerga parece un idioma extranjero. No le encontrará el sentido hasta que no haya trabajado con ella durante un tiempo. Le enseñaremos cómo levantar un servidor DNS en un momento. Luego, revisaremos algunos aspectos y términos clave antes de sumergirnos en los archivos de configuración.
La mayoría de los servidores DNS del mundo se ejecutan gracias al Sistema de Nombres de Dominio de Berkeíey o BIND. BIND es un estándar en todas las versiones de Unix y de Linux. Puesto que los administradores necesitan usarlo, este capítulo cubrirá BIND en detalle.
Nota: La alternativa más popular para BIND es la suite djbdns. Funciona bien, la usan muchos servidores de nombres y es fácil de configurar. Véase http://cr.yp.to/djbdns.html para más detalles.
No vamos a ofrecer una clase de historia sobre BIND, porque el lector probablemente se dormiría. Sólo señalaremos una anécdota histórica y es que hay gente que todavía usa la antigua y obsoleta versión 4 de BIND. En este capítulo, usaremos la nueva versión 9.
Si usa un sistema con la sintaxis de los archivos de configuración DNS distinta de la que se muestra en este capítulo, probablemente el sistema esté usando BIND 4. Como dijimos antes, las empresas odian reemplazar los sistemas que funcionan, debería ocurrir una catástrofe para que un departamento de tecnologías de la información pudiera actualizar a BIND 8 o 9. Debido a que hay graves riesgos de seguridad para BIND 4, le recomendamos que se actualice (y ya de paso, salte a la versión 8 como mínimo, no a la versión 5, 6 ó 7).





